jueves, 31 de marzo de 2016

La camarera de Bach

Hemos leído una novela de Antonio Gómez Rufo, autor a quien aún no conocíamos.

Antonio Gómez Rufo nació en Madrid y estudió Derecho en la Universidad Complutense, donde participó activamente en el movimiento estudiantil que colaboró al cambio democrático y se vinculó al grupo de intelectuales reunidos en torno al catedrático don Enrique Tierno Galván.
En 1979 se incorporó con Berlanga a la Filmoteca Española, fundó una plataforma de debates, el Club Cultura y Sociedad, que presidió don Julio Caro Baroja y participó en la fundación de diversas asociaciones y ONG,s: la Asociación de Amigos del Sáhara, el Movimiento por la Paz, el Desarme y la Libertad (MPDL), entre otras.
Ha publicado 22 novelas y varios ensayos hasta ahora, vamos a destacar algunos:
Desde 1987 hasta 1992 publicó Así es Madrid; la novela Natalia.
Entre 1994 y el año 2000, publicó las novelas Las lágrimas de Henan, Si tú supieras y El desfile de la victoria.
Entre el año 2002 y el 2014: El secreto del rey cautivo, Adiós a los hombres, La noche del tamarindo, Balada triste en Madrid, La abadía de los crímenes, La camarera de Bach (2014) 
Como guionista, escribió con Luis G. Berlanga sus películas "Blasco Ibáñez" (para TV) y "París-Tombuctu”.
En la actualidad es miembro de la Sección española de la Alianza Mundial Contra la Pobreza (fundador y coordinador de la plataforma Escritores Por la Paz) y miembro de la Asociación Española de Escritores Policíacos.
La camarera de Bach
Es una novela histórica; también es la historia de una chica de origen humilde que intenta abrirse camino en un mundo que le es hostil y también es una historia de amor.
 Los hechos que se cuentan en "La camarera de Bach" transcurren en el siglo XVIII, en varios países europeos: Alemania (Sajonia); Austria; Francia.
Gómez Rufo recrea con mucho detalle una época de cambio, le interesa destacar los contrastes entre una sociedad muy conservadora, muy clasista y por lo tanto muy injusta, que sin embargo empezaba a abrirse hacia otra manera de pensar marcada por la Enciclopedia, la revolución industrial, y una nueva clase social de comerciantes, pequeña burguesía.
 El autor elige la figura del gran compositor y músico Johann Sebastian Bach, que murió en 1750, coinciendo con el principio del fin de un modo antiguo de interpretar el mundo: los movimientos artísticos del Barroco que dejaron paso al Romanticismo, una nueva forma de entender el arte y la vida.
 La protagonista, Madlene Findelkind, una joven criada que comienza a servir en casa del gran músico huérfana y sin familia, que recibe el encargo de ayudar a Bach, que estaba casi ciego. Cuando muere el compositor abandona la casa y continua un recorrido por diversos destinos entre los que se encuentran la cárcel, la miseria, otro país, otro trabajo, amores, desamores, etc… en general para no desvelar la trama podremos resumirlo como que ella intenta sobrevivir en un mundo injusto, en el que la clase alta se ceba con los más débiles hasta límites incomprensibles.
 Ella está empeñada en aprender a leer y escribir, porque intuye que su ignorancia es una de las causas de sus muchas desgracias y este deseo que todos le reprochan marca su vida y sus siguientes pasos.  Aunque es un personaje inventado, podría ser una de esas mujeres que luchó contra viento y marea para transformar la sociedad y por conseguir avances y mejoras en la vida de la mujer.
 La novela tiene detrás un importante trabajo de documentación, sobre todo en lo que se refiere a espacios, modos de vida, ambientación, etc… pero los detalles sobre los personajes son inventados, es decir que no vamos a encontrar una biografía sobre Bach ni mucho menos, todo lo relativo a la relación de él o de su familia con esta protagonista son inventados.
 El aspecto que más peso tiene en la novela a medida que avanzamos en sus páginas es la historia de amor, (con cierta tendencia al folletín) a pesar de lo cual, el autor ha explicado en alguna entrevista que le interesa escribir acerca de la crisis económica actual en Europa a partir de la analogía del contexto europeo a la altura de 1750, en el que el pueblo está harto de la aristocracia y hay una serie de movimientos intelectuales que alumbran la 'Enciclopedia' y ponen las bases para la Revolución de 1789.
 Y también, explica, le interesa hablar de las primeras feministas, unas pocas mujeres que como Madlene deciden rebelarse y huir del destino que se empeña en condenarlas a ser toda la vida simples criadas...

 


lunes, 28 de marzo de 2016

Una habitación con vistas



Para nuestra primera sesión de marzo elegimos un clásico: La novela de Edward Morgan Forster "Una habitación con vistas".
Edward Morgan Forster fue novelista y ensayista inglés cuyas novelas exploran las actitudes que crean barreras entre las personas.En esta ocasión, nos cuenta la historia de Lucy, joven inglesa de vacaciones en Florencia. Hasta ese momento, Lucy ha vivido según las normas y convenciones sociales de la época (comienzos del s. XX), y solo parece reflejar su verdadero espíritu cuando se sienta al piano.
Viaja con su prima Charlotte, a modo de carabina irritante y asustadiza (felizmente interpretada en la versión cinematográfica por la gran Maggie Smith)

Allí conocen a dos extraños ingleses (la ciudad parece plagada de una incipiente masificación turística): el extravagante padre y el bohemio hijo divierten y horrorizan a partes iguales a ambas primas. Surge el amor entre Lucy y George, con un único beso que termina de amedrentar a la carabina Charlotte, que organiza la huida de Florencia ante el miedo de que el resto de la excursión se haya percatado.

La novela simboliza el desafío a las normas de la alta sociedad inglesa, representada en Lucy y su vuelta al redil, tras el escarceo italiano, conformada ante la idea de casarse (con un más que nunca camaleónico Daniel Day Lewis en la película), tan petulante como impasible ante los sentimientos del resto de los mortales.

La obra está escrita con un gran sentido del humor, y es un alegato a una manera de entender la vida, la libertad, y el amor.

El Jardín Olvidado, de Kate Morton, para nuestra sesión del 18 de febrero



Kate Morton. Nació en Berri, el sur de Australia en 1976. Estudió la carrera de Literatura Inglesa en la Universidad de Queensland, se graduó con matrícula de honor beca para realizar un Máster centrado en Tragedia en la Literatura Victoriana. Su primera novela, La Casa de Riverton en 2006 se publicó con enorme éxito en 38 países, alcanzó el número uno en muchos de ellos y lleva vendidos más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. La segunda novela, El jardín olvidado se publica en 2008 con unas ventas que superan los cuatro millones de ejemplares, supuso la consolidación absoluta de la autora  y le granjeó el reconocimiento masivo de la crítica y los lectores. A partir de aquí, la historia se repite: Las horas distantes (2010); El cumpleaños (2012);  El último adiós (2015) se vierten igualmente de inmediato en best sellers. Se estima que las ventas en todo el mundo de las obras de Kate Morton, que se publican en 39 países y en 32 idiomas, se acercan a los ocho millones de ejemplares.
 La autora sigue una misma fórmula en todas las novelas: estructura sus obras en diversos hilos temporales y hace girar sus argumentos en torno a misterios familiares. Para algunos lectores puede ser repetitivo y para otros es una apuesta segura.
Actualmente vive en Londres con su familia y continúa escribiendo.

El jardín olvidado

Cuenta tres historias entrelazadas entre sí, que suceden en tres momentos temporales:

El punto de partida de la historia es la de una joven australiana, Nell, que se entera el día de su 21 cumpleaños de que es adoptada, y de que sus padres la encontraron en los muelles, sola, con una maleta blanca, tras atracar un barco que venía de Inglaterra. Muchos años después (en los años 70) Nell investiga sobre su pasado, porque al fallecer sus padres, recibe la maletita con todo el contenido que llevaba en su día: papeles, alguna foto, y un cuento para niños. Ella no recuerda nada de esa época anterior a su llegada a Australia, pero cree que conocía a la autora del libro de cuentos y con esa pista y la documentación empieza su investigación, que le lleva a Inglaterra, a Cornualles.

En el año 2005, la nieta de Nell, Cassandra, sigue los pasos de su abuela por idénticos motivos: su vida no trascurre como ella querría, tiene un sentimiento de abandono, de soledad que le lleva a querer conocer el pasado de su abuela y repite la investigación de ésta a fin de retomarlo donde ella lo dejó (por falta de tiempo).

Ambas llegan a Inglaterra y a una niña llamada Eliza que tiene mucho que ver con el pasado de ambas, que vivió a comienzos del s. XX en Inglaterra y luego fue trasladada a vivir con unos familiares a una casa de campo de unos familiares en Cornualles.

La forma de entretejer historias de Kate Morton es un acierto, las tres historias van confluyendo con naturalidad, y también merece mención especial la ambientación de la novela. Muy lograda en todos los casos, con minuciosidad, detalles…sobre todo la de principios de siglo en la época victoriana, no solo las descripciones de paisajes sino los modales, las costumbres, la manera de hablar.

Estilo: La novela está muy bien escrita, con una prosa elegante (sencilla pero cuidada). A pesar de lo minucioso de la descripción de los paisajes y los personajes, hay economía del lenguaje, se da una visión muy completa con pocas palabras.

Una curiosidad es que como una de las protagonistas es autora de cuentos infantiles, dentro de los capítulos se incluyen algunos de los cuentos que tienen una gran carga simbólica y están relacionados de alguna manera con la trama.

Los personajes están bien perfilados, ricos en matices y muy diferenciadas entre sí, incluso los secundarios, con sus ambigüedades, sus contradicciones, su mundo interior muy bien reflejado.

La autora cuenta una anécdota sobre el jardín en el que trascurre gran parte de la historia, un cuidado jardín inglés en la casa de Cornualles, al que se accede a través de un laberinto. Se le ocurrió incluirlo porque buscaba espacios para inspirarse, y haciendo un recorrido por una serie de tramos de la costa inglesa encontró “Los jardines perdidos de Heligan” en una gran casa de campo mantenido por varias generaciones habían y un equipo de trece jardineros abandonado en la I Guerra Mundial y restaurado muchos años después. Le pareció que la idea de un jardín glorioso, olvidado en el tiempo era demasiado irresistible para abandonarlo, su historia encontró su ubicación y su título.