lunes, 17 de abril de 2017

La sombra de otro

En el club de lectura "Leyendo entre hoces", el último jueves antes de Semana Santa nos reunimos para comentar la novela de Luis García Jambrina "La sombra de otro", publicada en el año 2014.

Es una novela histórica que, como es habitual en este tipo de obras, mezcla datos y hechos reales, documentados, con acontecimientos ficticios, “novelados”. El principal atractivo precisamente es la vida de Cervantes, de la que se ha escrito mucho pero de la que siguen quedando lagunas, aspectos sin conocer. Es una biografía apasionante, vivó en varias ciudades (Madrid, Valladolid, Sevilla, Córdoba; estuvo en la Macha, y también en el extranjero, en Roma, Nápoles...), se alistón en la armada y fue herido en la Batalla de Lepanto, estuvo preso en Argel varios años, sufrió mucho para publicar su gran obra, El Quijote, pero fue muy bien acogida (se hicieron cuatro ediciones); llegó a escribir 12 novelas y más de 20 obras de estilo renacentista, 8 comedias, 8 entremeses... pero el reconocimiento de su obra no le proporcionó el bienestar económico ni logró el éxito popular como otros contemporáneos suyos, como Lope de Vega, con el que mantuvo una fuerte rivalidad.

Jambrina se ha basado en los hechos probados, ha intentado darles un sentido a los oscuros y además ha intentado reconstruir la personalidad de Cervantes basándose en sus obras y logrando una imagen muy humana y compleja, con sus luces y sus sombras.
El enfoque más original de la novela es que está contada desde un punto de vista de un personaje también real, Antonio de Segura, un arquitecto de la época que tuvo un encontronzazo con Cervantes: se batieron en duelo y Segura resultó herido.
Jambrina ha investigado la vida de este personaje del que se conoce muy poco y se le ocurrió que fuera él quien contase la historia y la vida del famoso escritor en primera persona.
Crea, así a un personaje muy verosímil movido por la envidia y los celos y cuya vida se ve ligada a la de Cervantes a su pesar, convirtiéndose en su sombra, siguiéndole siempre en un segundo plano.